Si tú te atreves yo renuncio al paraíso, amar contigo a soñarte a que me sueñes, al fin y al cabo más que a nadie nos amamos, son pasiones ya tan fuertes.
Todo en mi cuerpo quiere verte y pide a gritos abrazarte, o por lo menos escuchar tu voz, ya que no puedo sacarte de mi mente. Mi corazón salta al verte, no puedo sacarte de mi mente, que bien se siente
No hay comentarios:
Publicar un comentario